Solo
una aventura
Había una vez una chica y un chico que se conocieron en 5to semestre de preparatoria, estos chicos
se hicieron muy buenos amigos con el paso de los días ya que tenían muchos gustos en común, tenían una forma
distinta de ver la vida, ellos veían solo fiestas y fiestas. Por cierto, les
gustaba el rock.
A ella le gustaba este chico por lo tanto quería pasar más
tiempo con el solo para agradarle y tal vez, que llegaran a ser novios. Y en
busca de nuevas aventuras, simples aventuras, juntos salieron a dar una vuelta
con sus amigos, estos con vicios de alcoholizarse, de consumir drogas y
cualquier otro vicio dañino para el organismo indujeron a estos a ingerirlas.
Ella se llamaba Cintia y el Alejandro. Al regresar a casa
ella sintió algo extraño, por alguna razón ya creía que tal vez, podría
declarar sus emociones y sentimientos cuando se encontraba con él, ella era un
poco ingenua. Así que le dijo a Alejandro acerca de lo que ella sentía.
El sin pensarlo dos veces entendió esto y en respuesta
mantuvieron una relación ya que ella era
muy hermosa, el solo sembró ilusiones en ella para después bajarla
de su nube.
Al pasar determinado tiempo, ella, gracias a las acciones
de su novio decidió dejarlo ya que nada de lo que se imaginaba con el pasaría, a el no
le importo nada de esto.
Fin
Equipo:
Isabel Suárez
Patricia López
Jesus Emmanuel Garcia Martínez
Pequeña
aventura
Yo la miraba, y
en mi mente pensaba que algún día la tendría a mi lado cuando de repente sentí
un dolor muy fuerte en mi brazo, había
llegado Carlos, mi mejor amigo, golpeándome como era su costumbre.
Carlos me dijo
que ella solo jugaría con mis sentimientos pero no hice caso porque Fátima era
mi “todo”. Un sábado llegué temprano para verla jugar voleibol pues ella era la
mejor del equipo, cuando traté de hablarle salió corriendo de ahí, no supe si
ponerme triste o enojarme, pero sí sabía que había sido rechazado.
Seguí
buscándola, y ella comenzó a darme alas. Un día caminaba por el patio de la
escuela cuando escuché decir que ya se acercaba su cumpleaños, en ese momento
se me vino la mejor idea de todas, realizar un detalle para su cumpleaños y con
él ganarme su corazón. Llegó el día y esperaba con ansias la reacción de mi
amada, cuando la vi tenía la mejor sonrisa que nunca le había visto, una
sonrisa que hacía juego con los globos, las rosas y su pastel que le había
dejado en su salón, antes de que entrara a su clase. Tenía unas enormes ganas
de irla a visitarla pero mis nervios y la pena me ganaron y no pude hacerlo.
Un día vi que
estaba sola, sentada junto a una jardinera y decidí que tenía que preguntarle
si le había gustado la sorpresa, me acerqué y lo hice.
Me reclamó por
no darle su abrazo el día de su cumpleaños, así que en ese momento la abrace
con tanto cariño y pensé que si le pedía que fuese mi novia me aceptaría.
Al día siguiente
encontré a Carla una amiga desde hace mucho tiempo y me dijo que era necesario
confesarle mi amor a Fátima. Cuando desperté a la mañana siguiente, me levanté
y fui directo a tomar una ducha que ha sido el más largo y limpio de mi vida,
me puse la mejor ropa que tenía, el mejor perfume y me peiné. Compré un ramo de
rosas fui a buscarla y me le declaré.
Me rechazó con
tanta dureza que no sabía si llorar o enojarme Salí corriendo y hasta la fecha
no puedo mirarme, tal vez, se arrepiente o no quiera ni verme, pero no pasó de
ser SOLO UNA AVENTURA.
AUTORES:
Aguilar Rosas Clemente
Bravo Sánchez José Manuel
Vela Morales Elizabeth
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